El concreto es un material muy utilizado en al construcción gracias a sus propiedades de resistencia y durabilidad. Es aplicado no solo en elementos estructurales, sino también en acabados estéticos.

El concreto aparente, también conocido como concreto “arquitectónico”, esta diseñado para estructuras que tienen requerimientos estéticos. Es perfecto para acabados con superficies texturizadas en fachadas exteriores e interiores. Se establece como el protagonista del diseño arquitectónico, sin dejar de lado su función estructural en muros, pisos y columnas.

No requiere trabajos finales, pero su tratamiento consiste en el diseño de formaletas o cimbras que exigen del conocimiento del uso de desmoldantes para el momento de retirar la cimbra y lograr la forma y textura deseada.

Por ello, se requiere de personal capacitado que maneje esta técnica con la supervisión de un arquitecto, con el fin de que se logre la apariencia y la forma más fiel al diseño que desea el tener el cliente.

En el mercado existen tres tipos de acabados del concreto aparente que son:

-Acabados directos: Son las superficies no tratadas que se dejan tal cual después del retiro de las formaletas. Comprende acabados lisos, texturizados, patrones naturales, incrustaciones, maderas simuladas y las superficies acanaladas o estriadas.

-Acabados lisos: No imitan ningún otro material, sin embargo la dificultad de este trabajo consiste en obtener un acabado perfecto, ya que cualquier defecto en esta superficie es muy notorio y son susceptibles agrietamiento. Las formaletas deben ser rígidas, fabricadas a la medida, fáciles de ensamblar y desensamblar.

-Acabados indirectos: Sus superficies son tratadas después del desencofrado por medio de químicos o procesos mecánicos. Su procedimiento comprende acabados cepillados, allanados, tratados con productos químicos, lavados con abrasivos o tratados con herramientas.

El concreto aparente reduce costos en la construcción porque no requiere acabados adicionales en la superficie y reduce el mantenimiento por costos de pintura. Además, tiene alta durabilidad por su resistencia a la compresión y gran variedad de texturas que dan un acabado estético perfecto para su proyecto.

Por todo ello, es una gran oportunidad para los contratistas de hacer su obra más rentable, de buena calidad y sin que le genere altos costos de operación.