La elección del tipo de vidrio que se debe colocar en una ventana o en una puerta depende de las necesidades y los beneficios que le proporcione cada uno de los materiales de los que están hechos a los clientes.
Para instalar una ventana es importante saber si lo que se desea obtener con este objeto es aislamiento térmico, acústico, luminosidad, ahorro de energía o seguridad.
Las ventanas con aislamiento térmico consiguen que la temperatura interior de la vivienda sea óptima, ya que los rayos solares inciden directamente en los vidrios convirtiéndolos en radiadores. Esto disminuye el uso de la calefacción.
El aislamiento acústico evitará que las personas que están dentro de su edificación escuchen los ruidos provenientes de la calle y viseversa. Disminuye los niveles altos de sonido.
Algunos vidrios al romperse lo realizan de forma de microcristales, lo que evita daños personales y los hace más resistentes contra robos.
Por otro, existen cristales ahumados, translúcidos, opacos, transparentes o mates que sirven para adaptar la vivienda a las necesidades de luz que se tenga.
Así pues, tan importante es la elección del material de la ventana como el de los cristales. Los buenos resultados a la hora de colocar una ventana se consiguen mediante unos buenos procedimientos. La instalación debe ser perfecta para obtener unos resultados óptimos, donde no exista ni filtraciones de agua ni aire, y los aislamientos sean satisfactorios.
En el mercado se conocen diferentes tipos de vidrios para ventanas que tienen propiedades distintas según sus características. Estos son algunos de ellos:
– Vidrios simples o monolíticos: Son los más sencillos y poco recomendados para la instalación en una ventana de exteriores porque no son aislantes y son de baja calidad. Permiten la máxima transferencia de energía solar y su grosor es de 4 mm generalmente.
– Vidrios laminados: Esta conformado por dos o más capas de vidrio. Es seguro porque en su estructura se intercalan láminas de PVB que proporciona resistencia. Ayuda al aislamiento y la seguridad de su vivienda.
-Vidrios templados: Tiene una gran resistencia mecánica y a los choques térmicos, por lo que es recomendada para exteriores. Además proporciona seguridad en su uso gracias a que es un cristal fuerte y resistente a impactos. Cuando se rompe, lo hace en fragmentos pequeños e irregulares.
-Vidrios mates: Es un vidrio que se usa especialmente para interiores porque da un toque distintivo gracias a su acabado en mate que evita que las huellas dactilares se impriman en estos espacios proporcionando un mejor aspecto. Es un elemento clave de los diseños más innovadores y demandados en las decoraciones de interiores porque crea espacios elegantes.
Se fabrica a partir de un vidrio flotado de alta calidad que tras un tratamiento con ácido consigue una superficie que se difumina con la luz y la transforma en un material translúcido.
-Vidrios flotados: Es el más usado en las casas. Se podría decir que cerca de un 90% del vidrio plano mundial es fabricado pro medio de este proceso inventado por Alastair Pilkington en 1950. Su composición hace que se un vidrio duro y de alta calidad. Se obtiene a partir de mezclas vitrificantes como el sílice, fundentes como sustancias alcalinas y estabilizantes como la cal. Tiene un grosor estándar de 2, 3, 4, 5, 6, 8, 12, 15, 19 y 22 mm.
– Vidrios bajo emisivos (conocido también como low-e): Es un gran aislante térmico que deja pasar una gran cantidad de luz. Proporciona eficiencia energética.
– Vidrio de doble acristalamiento con cámara: Es un vidrio constituido por dos cristales separados por una cámara de aire deshidratado sellado herméticamente que genera aislamiento térmico. La cámara de aire reduce la transferencia de calor entre el exterior y el interior. Cuando más sean gruesos los cristales mayor aislamiento tendrá.
Dentro de este tipo de vidrio existen diferentes modelos que son:
1. Doble acristalamiento laminado o de seguridad: Añade entre los cristales láminas de PVB que dan resistencia y elasticidas. El espesor recomendado es de 4+4-12-4 mm.
2. Doble acristalamiento con tratamiento acústico: Intercala entre dos hojas una o más láminas de polivinilo butiral de 1 mm. El espesor recomendado es de 4+4-12-6 mm.
3. Doble acristalamiento con control solar: Contiene una capa metálica que refleja luz del sol evitando el calentamiento de la vivienda. El espesor recomendado es de 4-12/16-4 mm. Es ideal para que el sol no deteriore los muebles y no pase la luz ultravioleta.
4. Doble acristalamiento bajo emisivo: Tiene una capa pulverizada generalmente de plaza en una de las caras del vidrio que impide la transmisión de energía. Por eso, contribuye al ahorro energético ya que alcanza un coeficiente de aislamiento que equivale a a un muro de ladrillos de más de 30 cm. El espeso recomendado es de 4-12/16-4 mm.
5. Triple y cuádruple acristalamiento: Añade más capas de cristales para mejorar las propiedades térmicas y acústicas.
Conocer los tipos de vidrios que funcionan para cada construcción le genera un valor agregado a su empresa contratista, ya que puede instalarlos y asesorar a los clientes sobre este tipo de objetos, obteniendo importantes ingresos.