Existen diferentes tipos de contratos para las construcciones en Colombia que hacen referencia a la manera de operar de las diferentes empresas que hacen parte de un proyecto.

En primera instancia está los contratos EPC, (Engineering, Procurement and Construction- Ingeniería, Adquisición y Construcción), en los cuales la empresa contratada para la ejecución de la obra es la encargada de adquirir los equipos, diseñar la instalación y conseguir los materiales necesarios, transportarlos y ejecutar el proyecto.

En este caso, el contratista es el que garantiza que la obra se coloque en marcha y que el cliente reciba el proyecto terminado con el precio pactado desde un inicio.

El contrato EPCM (Engineering, Procurement, Construction Management – Ingeniería, Adquisiciones, Gestión de construcción) consiste en la contratación de un constructor con el objetivo de reducir los costos de la obra. En este caso los contratos de este tipo, el contratista solo tiene un supervisor de ejecución del proyecto.

En estos dos tipos de contratos se le da un anticipo a los contratistas que van a ejecutar la obra. Sin embargo, cuando esto no se efectúa, muchas veces implica el aumento del costo de la producción de la construcción. Lo que afecta a los dueños del proyecto.

Por último, es importante que los contratistas tengan en cuenta que antes de realizar una obra es fundamental que observen los documentos que van a firmar y se definan cuáles son las cláusulas que se efectuarán en determinadas situaciones que puedan surgir en el momento de la construcción. En el contrato de construcción, además, se deben definir los equipos que van a utilizarse para el desarrollo de la obra y la calidad de los mismos.

Al tener las cuentas claras, como dice la frase popular, no se tienen problemas y se evitan muchos dolores de cabeza que pueden afectar la rentabilidad de su empresa.

Información tomada de: www.uexternado.edu.co