Esta tecnología ha tomado fuerza en obras públicas y se proyecta como una de las peticiones obligadas para las construcciones. Usted como contratista debe ofrecer garantías en caso de existir algún reproceso por avería en los sistemas hidráulicos.

El sistema de rehabilitación, que se utiliza continuamente en Europa, permite rehabilitar tramos de redes de saneamiento (colectores, ductos, bajantes, entre otros sistemas hidráulicos) empotrados en suelos y paredes sin necesidad de realizar zanjas.

Se aprovechan las aberturas propias de la instalación como arquetas y registros, para instalar o construir una nueva tubería en el interior de la existente solucionando roturas, grietas y defectos de sellado.

En la mayoría de los casos las tecnologías sin zanja permiten reducir el coste económico y medioambiental de las reparaciones. Este sistema de rehabilitación tienen muchas más ventajas que el tradicional sistema de sustitución mediante obra, entre las que se destacan:

– Sin obra, sin molestias.
– Rapidez en la ejecución.
– Material de elevada resistencia y mayor durabilidad.
– Tanto el material como los procesos son respetuosos con el medio ambiente.
– La tubería se pone en servicio inmediatamente después del fraguado.