Ante el incremento en los niveles de ruido que cada año se percibe en las ciudades, cada vez se hace más necesario que las construcciones cuenten con mejor insonorización.

Las ventanas ayudan a crear aislamiento acústico dependiendo de sus materiales, el tipo de apertura y los vidrios que tenga, pero no todos los materiales reaccionan de la misma forma ante las ondas sonoras. Gracias a las propiedades morfológicas del PVC, este actúa como un amortiguador natural del ruido y ayuda a mejorar el nivel de atenuación acústica en una edificación.

Para tener un buen nivel de aislamiento acústico, las ventanas deben ser impermeables al aire con el fin de que no se filtre este elemento y con ello, el ruido. También deben ser de un espesor mínimo de 9 mm y laminados.

Las ventanas hechas en PVC resisten golpes, corrosión y contaminación. Su adquisición es costosa, pero son una opción adecuada cuando se necesita cubrir una necesidad como esa.

Conocer sus propiedades y aprender a instalarlas son una opción importante para los contratistas porque puede ayudarlos a traer buenos ingresos y nuevos contratos.