Al diseñar los sistemas de red de tuberías es importante considerar que la protección contra incendios funcione como es debido, y para ello es fundamental tener en cuenta la resistencia a la corrosión de las tuberías.

La corrosión es un problema común para las tuberías roscadas. Por ello los expertos usan la relación de resistencia a la corrosión o CRR (Corrosion Resistance Ratio, por sus siglas en Inglés) como una medida para determinar cómo la tubería resiste a esta característica, que se evalúa entre el espesor de la pared de la tubería y la susceptibilidad a la corrosión.

Las consecuencias que pueden producirse con las tuberías corroídas van, desde provocar perforaciones que causan fugas costosas, la falla de un sistema, hasta la falla del sistema puede poner a las personas en peligro, en el peor de los casos.

Si bien es posible drenar los sistemas de agua, siempre habrá una cantidad minúscula presente, incluso en sistemas secos. Cuando los sistemas de protección contra incendios están en uso, se almacenará aire comprimido produciendo inevitablemente corrosión.

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La solución

Una práctica común es aumentar el espesor de la tubería en un sistema para mejorar la resistencia a la corrosión, pero esto puede elevar considerablemente el costo de los materiales y la instalación. Aunque el roscado es un método establecido, existe una manera de aumentar la resistencia a la corrosión que también ahorra dinero y mitiga el riesgo de falla del sistema: cambiar al ranurado por laminación y acoples ranurados.

Las conexiones roscadas pueden ser reemplazadas con uniones mecánicas ranuradas, para lo cual existen desarrollos como los que entrega Victaulic con el sistema Innovative Groove System que mejora el rendimiento hidráulico y el CRR, mientras utiliza un tubo de espesor de Schedule (Sch.) 10, alargando la vida útil más de la tubería roscada.

El ranurado por laminación es una solución más confiable para tuberías de diámetro pequeño. Al contrario de cortar ranuras y roscas, no elimina metal, por lo que el espesor de la pared de la tubería no se ve comprometido. El tubo ranurado por laminación en 1 pulgada de diámetro permite el uso de tubos de Sch. 10 (en lugar de tubos en Sch. 40 roscados en 1 pulgada de diámetro), reduce drásticamente los costos de material y de manejo, y aumenta la resistencia a la corrosión.

Además, la facilidad de instalación y mano de obra es otra ventaja considerable. Un sistema de supresión construido con tubos de acero Sch. 10 ranurados por laminación podrían ser hasta un 17 % más livianas que un sistema construido con tuberías Sch. 40, que no solo facilita la instalación, sino que reduce los costos de material y aumenta la resistencia a la corrosión.