Si queremos una buena terminación en los acabados, es fundamental verificar el estado de las superficies antes de pintar; lo primero es ubicar el origen del daño para así repararlo en el menor tiempo posible, evitando perdida de tiempo y dinero.

La importancia de la limpieza antes de pintar

Con cualquier material es importante siempre limpiar perfectamente cada espacio, esto hará que la cubierta se encuentre en condiciones óptimas y duraderas, removiendo la mayoría de los contaminantes como grasa, aceite, polvo, sales solubles y demás.

La limpieza de superficies varía según su material. Conocer el método más adecuado para cada superficie, le permitirá generar rentabilidad y confianza. Aquí le mostramos algunos tips para no fallar en el intento:

Vea también: ¿Cómo preparar superficies ante de cubrirlas?

1) Preparación de superficies metálicas

  • La limpieza con solvente es utilizada para este tipo de superficies; vaporizadores de agua, soluciones alcalinas, emulsiones jabonosas detergentes y solventes orgánicos son algunos de los productos que se utilizan para la desinfección, además del equipo de presión que sirve como herramienta para la aplicación de dichos productos, seguido de la remoción con agua y secado con equipo de vacío o simplemente usando aire seco.
  • La limpieza manual, permite eliminar impurezas de soldadura, oxidación, pintura envejecida y otros contaminantes que no necesitan herramientas eléctricas, sólo la mano del hombre.
  • La limpieza mecánica por su parte si necesita de una herramienta eléctrica o neumática. Sin embargo, no todas la manchas como la de pintura envejecida lograrán quitar si no se hace un lijado previo para desprender completamente las incrustaciones.
  • La limpieza con flama consiste en pasar sobre la superficies metálicas, altas temperaturas a alta velocidad. Generalmente se usa flama de acetileno y posteriormente ésta debe limpiarse con un cepillo de alambre para eliminar la escama floja y el óxido.
  • La limpieza con chorro de Abrasivo Grado Metal Blanco elimina toda la escama de laminación, óxido o pintura, dejando un color gris claro, ligeramente rugoso, proporcionando un excelente anclaje a los recubrimientos.
  • El metal galvanizado es uno de los más fáciles de limpiar en cuando a superficies, pues con una estopa impregnada de algún solvente removerá aceite o grasa en el sustrato.
  • El aluminio al igual que el metal galvanizado, puede remover adherencias de aceite o grasas con una estopa impregnada de algún solvente. También se recomienda una limpieza con chorro de abrasivo o un tratamiento fosfatizante mediante Deoxidine VZ-16000.

2) Preparación de superficies no metálicas

  • Mampostería, piso o concreto: Se recomienda que el concreto este completamente seco. Esto se logra realizando una curación que puede durar de 30 a 60 días antes de pintar. Si no se hace, los componentes alcalinos del cemento se pueden decolorar o desprender. Además, las grietas y otras impurezas deben ser resanados.
  • En la madera se puede utilizar una estopa impregnada de solvente para remover grasas y aceites, luego se lija la superficie eliminando todos los residuos y finalizamos con la aplicación de pintura cuando la madera se encuentre completamente seca.
  • Los misceláneos son depósitos de brea o grasa y pueden ser removidos con una espátula, añadiendo también solvente o agua jabonosa. De igual forma se debe lijar, cepillar y fosfatizar a hacer limpieza ácida si la superficie presenta un alto grado de brillo que impida la adhesión de la pintura. Es importante para este procedimiento, utilizar la adecuada protección pues se trabajarán con químicos que pueden afectar su salud.

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