Es importante para usted, contratista, conocer ciertos aspectos sobre el cuidado de las piscinas, para mantener el agua siempre limpia y equilibrada en épocas de pleno sol.

Para cada tipo de piscinas, existen diferentes  herramientas y procedimientos de limpieza. No solo se trata de nadar en agua limpia, sino también de generar condiciones saludables para los usuarios.

Oscilar el agua entre 7.2 y 7.8 es fundamental, pues permite que los filtros funcionen de forma adecuada y evitan la aparición de hongos y microorganismos difíciles de remover. Adicional a esto, evitan algas o sedimentos de calcio que se pueden proliferar debido a las altas temperaturas en verano.

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Piscina azul

La importancia de una limpieza adecuada y de ciertos cuidados especiales, es clave para mantener la superficie y el fondo de la piscina en óptimas condiciones. A continuación tres tips infaltables para el buen mantenimiento de las piscinas:

1. Desinfección:

El proceso más importante es el de la desinfección no solo de la  superficie en general, sino también del agua que aunque en ocasiones parezca estar limpia, puede no estarlo en realidad.

Debido a esto, es importante  realizar una limpieza profunda, cepillando las paredes para eliminar las manchas verdes y las zonas resbaladizas con cloro granulado entre 0.5-1.0 ppm en el agua. 

El tratamiento con cloro es el más eficaz para el mantenimiento de piscinas, pues actúa como oxidante, convirtiendo los restos que dejan las personas como pelo o piel en compuestos que son eliminados en forma de gas. Este debe tener un  baremo entre 1 y 1,5 ppm que le dirá exactamente que cantidad de cloro necesita aplicar.

Para las manchas de cal se debe  utilizar  ácido clorhídrico (salfumán). Para su aplicación, es necesario que se proteja con guantes, gafas, mascarilla y toda la indumentaria de protección, pues es un químico muy fuerte que puede afectar su salud. Tenga en cuenta primero añadir el 50% de agua y luego el producto, nunca al revés pues no funcionaría.

2. pH balanceado:

El pH siempre debe estar en un nivel entre 7,2 y 7,6. Ni más ni menos, porque podría perjudicar el proceso de desinfección, además de generar irritación en los ojos y en la piel.

El pH se puede controlar con accesorios como kits para la medición, medidor electrónico o lector digital. Si el pH está alto se deberá reducir con un Minorador de pH, cuya presentación es en formato granulado o líquido. Si está por debajo del nivel, deberá aumentarlo con un Incrementador de pH de la misma presentación del anterior.

3. Mantenimiento de los filtros:

Como último paso, es importante realizar un mantenimiento profundo de los filtros, pues es allí donde quedan atrapados todos los residuos y basura que se pueden generar. Si no se realiza una inspección detallada, se producirá una fuente de infecciones que llegará a toda la piscina por medio del sistema de filtraje.

Si un filtro es de arena, también se debe revisar y cambiar cada tres años. Se puede limpiar fácilmente con una manguera, aunque es importante desincrustar la cal varias veces al año, todo depende de la densidad o espesor del agua .

Contratista, es así como con estos tres consejos fáciles de seguir, usted podrá brindar un óptimo mantenimiento de piscinas.

Fuente:  El blog de VADEQUÍMICA