Los humanos somos sociales. Naturalmente tenemos una tendencia a agruparnos, y esto ha sido la clave de nuestro éxito como especie. Por supuesto, nuestra inteligencia es nuestro verdadero diferenciador de los demás animales, pero esta depende enormemente del cuerpo de conocimiento moderno que ha sido lentamente construido por millones de personas a lo largo de cientos de generaciones.

La colaboración mutua es lo que permite que los individuos especialicen su inteligencia, cada uno en áreas diferentes, y mantengan nuestra sociedad funcionando, nuestros techos sobre nuestras cabezas, y nuestros estómagos llenos.

Por supuesto, estamos lejos de que nuestra sociedad sea ideal para cada individuo. Pero la pobreza extrema hoy es una condición considerablemente más cómoda de lo que lo era hace doscientos o trescientos años, y nuestra calidad de vida es completamente incomparable a la de hace cien generaciones. Y todo esto lo hemos logrado exclusivamente gracias a que la mayoría de nosotros, consciente o inconscientemente, ayudamos al paulatino progreso del conocimiento y la habilidad general.

Todo lo que tenemos lo debemos a la colaboración de las mentes de nuestros antepasados. Albert Einstein no podría haber hecho lo que hizo sin los estudios preliminares de física del renacimiento, y algo que damos tan por hecho como los inodoros no podrían existir sin que alguien hubiera inventado el alcantarillado en la antigua Roma. Y toda nuestra sociedad no podría seguir en pie si los que la conformamos dejáramos de trabajar para mantenerla en pie.

No pretendo hacer un estudio sociológico en este artículo ni mucho menos. Pero si entiendes la importancia que hacer equipo ha tenido a lo largo de la historia de la humanidad, podrás entender la importancia que tiene tener un buen equipo en tu empresa.

La idea de una empresa es la colaboración de múltiples individuos para lograr un mismo fin. En cierta manera una empresa es un modelo a escala de la sociedad misma. Pero como sabrás, la sociedad a menudo se ha mantenido en pie casi que por suerte. Guerras, revoluciones, malos gobernantes y crimen abundan en toda sociedad. Pero todos estos problemas son, a la final, causados por individuos. Así que, si quieres que tu empresa sea exitosa, y si quieres evitar las partes desagradables que trae agrupar personas, tienes que filtrar adecuadamente las personas que dejas entrar a tu empresa.

En la sociedad constantemente intentamos separar a los individuos dañinos de los demás. Desafortunadamente, en la sociedad no podemos “echar” a nadie, y la cantidad de gente que contiene una sociedad hace que la sola tarea de detectar a las personas dañinas sea prácticamente imposible de realizar al 100%. Y aquí entran las ventajas que tiene una empresa: Puedes filtrar a quiénes dejas entrar, y dependiendo del tamaño de tu empresa, puedes incluso ser capaz de conocer personalmente a todos y cada uno de sus integrantes.

Y no caigas en la trampa de pensar que no hay gente mala en este mundo: La hay, y saben esconderse. Y si no quieres que se cuelen en tu empresa, más te vale tener los ojos bien abiertos.

Tu equipo es la parte más importante de tu empresa. Así que escógelo bien, y cuídalo. Porque a la final, es tu personal el que te ayudará a llevarte a donde quieres llegar.