Según proyecciones del Banco de la República la inflación en Colombia cerrará el año dentro de la meta trazada, que está alrededor del 3,5 %. Para el próximo año, el Emisor proyecta una disminución, acercándose al 3 %. Esta proyección prevé que se mantendrá la dinámica de la tasa de interés que viene moviéndose en rangos históricamente bajos. Así lo explicó Gerardo Hernández Correa, codirector del Banco de la República, en su intervención en el Foro Económico Nacional & Seminario de Actividad Edificadora: perspectivas y ordenamiento para las ciudades.

En cuanto al crecimiento económico, Hernández habló de una recuperación, teniendo en cuenta las proyecciones del Dane que muestran el fortalecimiento de la economía con la confianza del consumidor y su impacto en el gasto, a pesar de lo que pueda influir en esto el panorama internacional.

El reto es poder responder con la generación de empleo, que ha sido seriamente afectado por la entrada en el ultimo año de cerca de 1.8 millones de personas al mercado laboral. “La construcción es la que más le da fuerza al mercado laborar. Por eso, todas las medidas y posibilidades que se tomen para que el sector salga del bache en el que ha estado, van a fortalecer la generación de empleo”, dijo Hernández.

Finalmente destacó el buen comportamiento de cartera, con una estabilidad sostenida especialmente en el crédito de consumo y el hipotecario, algo que recalcó también Juana Téllez, jefe de investigaciones económicas de BBVA y también conferencistas del evento, quien dijo que en Colombia solo el 3,1 % de los hogares tiene un crédito de vivienda, lo que es muy bajo respecto al resto del mundo y representa un reto para el sector.

Presentó la transformación que vienen teniendo los hábitos de consumo, debido a los cambios demográficos que tienen que ver con el fortalecimiento del papel protagónico de la mujer tanto en la torta poblacional como en su participación en el mercado laboral, lo que acentúa su aporte a las finanzas del hogar y en las decisiones de consumo.

Según la experta, el 21 % de los hogares tiene un ingreso inferior a un salario mínimo, cifra que, aunque es menor a lo registrado dos años atrás (32 %), hace de Colombia un país de ingresos bajos. Los colombianos siguen gastando más en alimentos con el 33 % de los ingresos, seguido de vivienda (24 %). En promedio, el 3 % de los ingresos se dedica al pago de una deuda hipotecaria.

Otro factor importante es la disminución progresiva del tamaño de los hogares, llegando los unipersonales al 18 %, y ganando terreno los conformados por dos y tres personas, mientras que los que tienen más integrantes disminuyen. Esto, más el aumento de la población adulta hace que las necesidades cambien considerablemente transforme las necesidades habitacionales. La población adulta en Colombia cada vez es mayor.

Según Téllez, en los próximos 20 años el sector constructor se debe enfocar en las tendencias que ponen este nuevo panorama, teniendo en cuenta las diferencias por regiones y por grupos socioeconómicos, con una alta necesidad de urbanización.

En relación con las proyecciones del sector constructor, la presidente Ejecutiva de Camacol, Sandra Forero Ramírez, dijo que “confiamos en que la dinámica de las ventas siga desacumulando el inventario terminado del mercado de vivienda. Para el cierre de este 2019, proyectamos 183.900 unidades vendidas, esto es 3,5 % más que en 2018”.

Teniendo en cuenta este panorama, la dirigente del gremio agregó que en materia de edificación de vivienda la recuperación es segura, aunque se esté dando más lentamente de lo previsto. Sin embargo, es muy positivo que el comportamiento de la oferta y la demanda presente señales en la dirección correcta.