Las fachadas sostenibles se han convertido en la mejor respuesta que el sector de la edificación vertical ha podido implementar. Algunos de los materiales que se utilizan con frecuencia en este tipo de frentes, gracias a su adaptabilidad, son madera, piedra natural, vidrio, cerámica, aluminio, metal y fibrocemento.

Entre sus ventajas también se encuentra el aislamiento térmico y acústico, la reducción de costos de acondicionamiento y mantenimiento, la disminución del deterioro a lo largo del tiempo, la desaparición de la humedad, entre otros.

El vidrio es uno de los principales en cuanto a eficiencia energética, seguridad y comodidad, tanto del usuario como de la edificación. Entre las características más importantes se encuentran:

– Reciclable: hasta 100%

– Iluminación natural: cortar la dependencia de la iluminación artificial reduce el consumo energético. No siempre se trata se excluir, hay proyectos donde la necesidad será permitir la entrada de calor y mantenerlo en la habitación.

– La interacción con el entorno: la espectacular vista que permite una fachada de vidrio, se conecta con el ambiente de comodidad que, por ejemplo, caracteriza la habitación de un apartamento.

– Logra eficiencia energética: permite la entrada de luz, mientras se mantiene a raya el exceso de calor. Ayuda a reducir, e incluso eliminar, la utilización de equipos de acondicionamiento de aire.

– Innovación en aplicaciones: el vidrio puede transformarse en figuras y colores, siendo resistente y a la vez elegante.

– Control de ruido: las fachadas en vidrio logran confort acútico y atmósferas tranquilas para las áreas internas de los edificios. Algunas aplicaciones se logran mediante el vidirio laminado, otras con doble vidriado.

– Superficies autolimpiantes: reducen la necesidad y los costosos operativos de los mantenimientos externos de las fachadas.