Un riesgo laboral es la posibilidad de que un trabajador sufra un percance a consecuencia del trabajo. El riesgo laboral será grave o inminente cuando aumenten las posibilidades de que se produzca un accidente de trabajo y las consecuencias sean lamentables.

A continuación, mencionamos algunos de los accidentes más comunes en el sector constructor para que evalúe cuál de ellos podría ocurrir en su actividad y tener un plan de prevención.

– Accidentes relacionados con la visión:

La pérdida de la visión y lesiones en los ojos son algunos de los accidentes más comunes en las construcciones. La realidad es que los trabajadores se enfrentan en su día a día a multitud de tareas que pueden afectar a sus ojos y, a pesar de contar con todas las protecciones necesarias, siempre pueden surgir problemáticas asociadas al trabajo que terminen por generar algún tipo de perjuicio.

– Caídas de distinto nivel:

Este tipo de accidente es frecuente y, a pesar de que se ponen cada vez más medidas de prevención, se siguen presentando en abundancia y en todo tipo de construcciones. Caerse desde un nivel de altura bajo puede no suponer ningún riesgo o causar una leve torcedura, pero desde alturas considerables, el peligro puede resultar mortal.

– Contactos eléctricos:

Más de 2.000 accidentes se producen al año por el contacto con la electricidad. Es especialmente importante por la complejidad eléctrica que lleva y las mezclas entre bajas y altas tensiones.

– Golpes con objetos o herramientas:

Otro de los grandes problemas que ocurre en la construcción es que debido al intenso uso de herramientas y diferentes objetos que a medida que evoluciona la obra van cambiando, los trabajadores se enfrentan cada día con nuevos peligros que pueden golpearles.