Es importante que utilice su taladro correctamente, teniendo en cuenta el trabajo a realizar, haciendo un correcto uso del mismo.

Aunque el taladro es de uso común en el ámbito profesional y doméstico, existen ciertas variables que deben conocer y poner en práctica para elegir el que se adecue a sus necesidades y uso.

Tipos de taladros:

  • Neumáticos:

    Funcionan con aire. Por su practicidad y reducción de gastos operacionales, son ampliamente utilizados en líneas de ensamble y montaje.

  • Alámbricos:

    Se caracterizan por tener buena potencia y velocidad. Aptos para trabajos más exigentes como la perforación de mampostería, ladrillos, aceros granito o mezcla con cemento.

  • Inalámbricos:

    Son portátiles, es decir que pueden ser llevados a cualquier área o zona de trabajo sin la necesidad de un tomacorriente.

A pesar de que muchos usuarios suelen pensar que este tipo de taladro carece de potencia y está limitado a la duración de la batería, el mercado ha innovado con taladros de baterías de litio, que permite un buen almacenamiento de energía eléctrica y una excelente potencia.

Las baterías de litio proporcionan mayor densidad energética comparadas con otras del mercado. Se caracterizan por tener sistemas de lectura que le informan al usuario cuando se deben recargar.

¿Cómo elegir el taladro adecuado?

En el mercado existen varias referencias de taladros según potencia, tamaño y peso, rotación, percusión y control de torque, todas son fundamentales para escoger el adecuado.

1. Potencia:

Se mide según los vatios (W) con los que trabaja el taladro. Entre más potencia tenga, mayor será su fuerza.

La potencia de un taladro puede depender de características como la cantidad de cobre contenido en el motor del equipo y de su pureza. Entre menos número de vueltas de este metal tenga el motor, menor será la potencia.

2. Tamaño y peso

Este parámetro varía ampliamente dependiendo del tipo de herramienta. Algunos taladros con percutor, por ejemplo, pueden pesar hasta 5 Kg, lo que los hace difíciles de manipular en el momento de trabajar.

En cuanto al tamaño, los taladros pequeños son más cómodos y fáciles de usar en espacios reducidos que algunos de los modelos más grandes.

3. Velocidad

Tanto los taladros inalámbricos como los taladros alámbricos tienen entre una y tres velocidades, y pueden contar, además, con Velocidad Variable Reversible VVR.

Los taladros de una velocidad son menos complejos, pero no por ello dejan de ser especiales para el tipo de trabajo requerido. Por su parte, los modelos más sofisticados son de velocidad VVR, y sirven para desatornillar y retirar una broca del material.

En el mercado existen también taladros con velocidades fijas o mecánicas. Generalmente contienen dos y son seleccionadas por el operador, siendo la primera más lenta e ideal para perforar metales, mientras que la segunda es más rápida y sirve para perforar materiales más duros como la madera y el metal.

No confunda la velocidad de un taladro con su potencia. El hecho que un equipo tenga baja velocidad no significa que no tenga buena capacidad de trabajo.

Para perforar madera gruesa, por ejemplo, un taladro de alta velocidad no es el más adecuado, podría romper y quemar el material.

4. Control de Torque:

Es un sistema de seguridad o de clutch para proteger el motor cuando en medio de la operación, éste presenta un sonido extraño o genera humo.

Normalmente, el sonido es similar a un martilleo, e indica que es necesario bloquear la trasmisión pues, muy seguramente, está ejerciendo demasiada presión y fuerza en el equipo.

Los taladros con control de torque son ideales para operaciones multipropósito. Si lo que necesita es perforar y atornillar, lo mejor es un taladro de velocidad variable reversible con control de torque que mantenga protegido el motor de la herramienta y el accesorio.

Para perforaciones con brocas o accesorios de mayor diámetro, como brocas planas y sierra copa, es indispensable que utilice taladros con una velocidad de giro adecuada, de acuerdo con el material y diámetro de perforación.

Tenga en cuenta que el exceso de torque producirá que las puntas de atornillar se quiebren

5. Función de percusión:

En ella se desplaza el engranaje rápidamente en un movimiento de martillo, permitiendo que la broca avance en materiales duros como ladrillos y mampostería.

La mayoría de los taladros con percutor tienen un interruptor para activar o desactivar la función percutora, lo que los hace versátiles.

6. Tamaño y tipo de mandril:

Usualmente los taladros vienen con una llave que permite abrir y cerrar las mandíbulas (mandril) para el montaje y desmontaje de las brocas y/o accesorios.

La tendencia hoy es que el mandril se fabrique sin llave, lo que permite que estas instalaciones de los accesorios se realice de manera sencilla y sin llaves pérdidas.

Tips:

  • Para ajustar tornillos en superficies como la madera, es recomendable utilizar una broca delgada ligeramente inferior al diámetro del tornillo e iniciar la perforación. Cuando se haya avanzado en un 40 por ciento en esta operación, la broca tendrá un mejor agarre del tornillo
  • La recomendación para trabajar un aglomerado de madera de 9 a 15 mm, o incluso para el montaje de un mobiliario es que se utilice un taladro de velocidad variable, liviano y que permita un manejo fácil del material.
  • Para trabajar madera nativa o maderas duras, debe evitarse el uso de taladros con una alta velocidad para procurar que éstas no se quemen por la acción del equipo. Es mejor utilizar herramientas de una velocidad y/o velocidad variable.
  • Por lo regular, las brocas que son para madera se caracterizan por tener tres filos. No obstante, en el mercado existen brocas multipropósito para madera o metal, pero son para realizar orificios ocasionales.