¿Realiza sus labores del contrato bajo algún tipo de presión excesiva? ¿La remuneración por su trabajo como contratista es justa? ¿experimenta situaciones discriminatorias u hostigadoras hacia usted o su forma de trabajar? Esas son algunas de las preguntas clave para identificar si sus derechos están siendo vulnerados por parte de jefes, compañeros o, incluso, subalternos.

De acuerdo con un informe realizado por la Universidad Libre, durante el 2018 fueron denunciados cerca de 1.400 casos de acoso laboral en el país, de los cuales se registraron 972 en Bogotá, 109 en el Valle, 31 en el departamento de Bolívar y 48 en Antioquia, conteo que hace parte de los empleados que interponen una acción legal, pues el 70 % no denuncian por miedo a perder su trabajo, señala este mismo informe.

“Las cifras son alarmantes, sin embargo, no nos muestran el panorama real de esta problemática, ya que menos del 30 % de los ciudadanos conocen sus derechos. La mayoría de los casos pasan invisibles ante los ojos de la ley” afirma Conrado Lizarazo, abogado y Director Jurídico de la firma Lizarazo & Álvarez, firma especializada en derecho laboral.

Así puede proceder

El acoso laboral es definido y defendido por la Ley 1010 de 2006, la cual lo presenta como una serie de acciones persistentes y demostrables ejercida sobre un empleado por parte de un superior o compañero, con el fin de intimidar, amedrentar, generando perjuicios físicos o emocionales que atenten contra la integridad del trabajador.

Entre las conductas que evidencian que existe acoso laboral están los malos tratos psicológicos yo físicos, excesiva carga laboral diferente a la pactada en el contrato y no remunerada, invasión de la intimidad —como a nivel sexual—, trato discriminatorio y negación de permisos sin justa causa, u otra conducta demostrable y persistente que atente contra la integridad ánimo de infundir miedo o represión sobre el empleado.

En estos casos es necesario establecer la denuncia frente al Ministerio del Trabajo que debe ir sustentada por evidencia irrefutable que demuestre el acoso. El abogado Lizarazo explica las máximas que aplican para defender a un empleado del acoso laboral:

  • Principio de favorabilidad: la norma dice que en caso de conflicto o duda prevalece la más favorable al trabajador. Es importante relacionar esta ley como la que más ampara al colaborador.
  • Principio In dubio pro operario: ante varias interpretaciones de una norma se vela por interpretar la que más favorezca al empleado.
  • Principio de las realidades sobre las normas: se da prioridad a la realidad sobre la forma contractual pactada, dado que muchos contratos no evidencian la relación laboral compuesta.
    Principio de la razonabilidad: da potestad al empleado y empleador de mediar y ejercer sus derechos con base al sentido común.
  • Principio de renunciabilidad de los derechos laborales: el empleador no se debe dejar intimidar para privarse de garantías que le otorga la legislación laboral.

Conrado Lizarazo señala que los mecanismos legales actuales que resguardan la defensa de los trabajadores están diseñados para en verdad se garanticen. “Hoy, el derecho laboral vela por el bienestar del trabajador y es un garante de protección ante cualquier irregularidad por parte del empleador a su trabajador”, pero antes que nada hace un llamado al “diálogo social entre las dos partes para optimizar las relaciones laborales, y así mismo hacer del trabajo, un espacio ameno y aumentar la productividad”.