El periodo de acopio de materiales de obra destinados a la construcción, previo a su aplicación o durante el consumo progresivo en el proyecto, supone un reto de aprovechamiento eficiente de recursos.

En esa fase temporal se implementan medidas de cuidado para asegurar la calidad de los materiales según las características químicas y ambientales del espacio de almacenamiento. Algunas de las precauciones deben seguir pautas de normas técnicas, otras son cuestión de recursividad. Lo relevante es tener todo planeado y controlado para evitar que el material se eche a perder.

Sin embargo, abordar cuáles deben ser las pautas para un almacenamiento óptimo es un tema extenso; existe variedad de materiales cuyos componentes se comportan distinto. Por ello, en este artículo le entregamos una posible ruta para que elabore un programa de manejo en el almacenamiento de materiales que podrá tener a la mano para ponerlo en marcha.

  1. Clasifique correctamente los materiales
    Es una regla de oro. Algunas condiciones ambientales pueden influir en unos materiales más que otros dañandolos. Una forma es hacerlo es por su tipología: pétreos, cerámicos y de vidrio, aglutinantes, compuestos — como arena, cemento, mortero, hormigón o mezclas asfálticas—, metálicos y plásticos.
    Esto le permitirá encontrar la manera correcta de almacenarlos y aislarlos de las condiciones ambientales más perjudiciales.
  2. Prevea los espacios adecuados
    Es importante reconocer el lugar específico para instalar el almacén de los materiales, así se puede evitar entorpecer el paso de maquinaria que, a su vez, podría dañar algunos de los materiales; o para no almacenarlos en un espacio con humedad elevada, por ejemplo.
    Incluso, teniendo esto claro, puede decidir si todos los materiales se almacenarán en un solo lugar o si requiere de dos o más espacios y, en caso tal, construir cuartos de almacenamiento exclusivamente para ese fin.También, conociendo los espacios de almacenamiento se pueden esquivar contratiempos como una fuerte lluvia, o cualquier otro evento climático.
  3. Identifique formas adecuadas de almacenamiento y cuidado
    El agua, el sol y el viento son los factores indeseables de erosión de los que deben ser protegidos los materiales de construcción. Con ese objetivo, puede idear y disponer con antelación las estructuras sobre las que deben colocarse determinados materiales. Por ejemplo, los sacos de cemento deberán ubicarse sobre estibas de no menos de 20 centímetros.
    También Igualmente, Este consejo es útil, también, para organizar debidamente los insumos para la obra. Si bien en un proyecto de construcción no hay nada impecable, sí se puede contribuir a que sea un espacio ordenado.
  4. Distinga si la obra es en espacio público o privado
    Dependiendo del tipo de espacio en el que se ejecute la obra de construcción, es posible que como contratista proponga si el almacenamiento se materiales va a manejarse en lo que llamaremos bodega y frente a la obra donde se encuentran los insumos dosificados el la cantidad que se demande por día, con el fin de aportar a la productividad.