Los materiales de construcción cada día son más resistentes, sostenibles y adaptativos. Esto gracias a los avances tecnológicos en la industria de los materiales y las nuevas tendencias en arquitectura y construcción.

En este momento ya se dispone de nanotecnología que ofrece la posibilidad de explorar nuevas cualidades que alargan la vida útil de los materiales y mejoran sus propiedades. Entre estos se encuentra el cemento termocrómico y el hormigón autorreparable.

El cemento termocrómico es un revestimiento aplicado generalmente en cementos eco-eficientes que cambia de color en función de la temperatura. Su objetivo es el de disminuir o aumentar la temperatura superficial de la fachada y mejorar la eficiencia energética del interior. Con bajas temperaturas, el cemento adquiere un color más oscuro, mientras que con una temperatura más alta tendrá un color más claro, buscando bajar la demanda energética de los edificios en los que se utiliza.

La combinación de materiales como el cemento y otros pigmentos innovadores permite nuevas aplicaciones, mejora las prestaciones actuales y ayuda al cuidado del medio ambiente.

El hormigón autorreparable, es un hormigón reformulado que es capaz de repararse así mismo. Es eficaz con fisuras de hasta 150 micrómetros de ancho. Tiene mayor resistencia a agentes externos y esto aumenta la durabilidad y el ahorro en los costos de mantenimiento.

Sin embargo, ¿de qué depende estas innovaciones?

1. Es fundamental que cumplan con los beneficios objetivos esperados, más allá del aumento del costo en la obra. Ahora se están realizando investigaciones para el desarrollo de nanopartículas a partir de residuos industriales que permitan reducir su costo.

2. Conocer cuales son los beneficios que trae esta tecnología a largo plazo, como el hecho de que mejora la eficiencia del edificio a lo largo de su ciclo de vida, ayuda a la venta del inmueble porque esto compensa su alto costo.

La demanda de estas nuevas materias primas va en crecimiento. El litio, por ejemplo, es una materia prima que ayuda al cambio energético y es necesaria para la eficiencia de las baterías eléctricas y para el almacenamiento de electricidad eólica y solar. El colbato es otra materia que de no ser sustituida no podrá cubrir la demanda para las baterías móviles. Por eso se busca materiales más sostenibles y que no generen tantos residuos en el planeta.

Teniendo en cuenta esto, este es un cambio que ya se está generando en todo el mundo y del cual los constructores deben de estar enterados para no quedarse atrapados en los modelos de operación antiguos, sino que vayan acorde de la vanguardia y las necesidades que tiene el mundo en el momento.