La cimentación debe asegurar una distribución pareja de las cargas y fuerzas en una construcción. En Obra le contamos sus clases y características principales.

La cimentación es el conjunto de elementos estructurales de una construcción cuya misión es transmitir sus cargas o elementos apoyados equilibradamente en el suelo, distribuyéndolas de forma que no superen su presión admisible ni produzcan cargas zonales.

Una mala cimentación puede ser provocada por diferentes razones, entre ellas, la mala calidad de los materiales, deterioro de zapatas, losas o muros, terrenos inestables, grietas en el edificio, etc. Y los daños generados por estos factores pueden ser irreparables en una construcción.

Por tal tazón, es importante tener en cuenta los tipos de cimentación y sus características.

Cimentaciones directas

Una cimentación directa es aquella que reparte las cargas de la estructura en un plano de apoyo horizontal y se emplean para trasmitir al terreno las cargas de uno o varios pilares de la estructura, de los muros de carga o de contención de tierras en los sótanos, de los forjados o de toda la estructura.

Cuando las condiciones lo permitan se emplearán cimentaciones directas, que habitualmente, pero no siempre, se construyen a poca profundidad bajo la superficie, por lo que también son llamadas cimentaciones superficiales.

Es importante tener en cuenta que la estimación de los asientos producidos por una cimentación directa requiere generalmente la determinación de la distribución de presiones verticales originadas por las cargas en el terreno, lo que podrá llevarse a cabo mediante el empleo de formulaciones elásticas.

En la estimación de los asientos se podrá utilizar la presión neta, de utilidad para las cimentaciones compensadas y en general se podrá suponer que la zona de interés a efectos de cálculo de asientos se circunscribe.

Principales tipos de cimentación directa:

  • Zapata aislada: Pilar aislado, interior, medianero o de esquina.
  • Zapata combinada: dos o más pilares contiguos.
  • Zapata corrida: Alineaciones de tres o más pilares o muros.
  • Pozo de cimentación Pilar aislado.
  • Emparrillado: Conjunto de pilares y muros distribuidos, en general, en retícula.
  • Losa: Conjunto de pilares y muros.

Cimentaciones profundas:

Se considerará que una cimentación es profunda cuando su extremo inferior, en el terreno, está a una profundidad superior a 8 veces su diámetro o ancho.

Cuando la ejecución de una cimentación superficial no sea técnicamente viable, se debe contemplar la posibilidad de realizar una cimentación profunda.

Las cimentaciones profundas se pueden clasificar en los siguientes tipos:

  • Pilote aislado: aquél que está a una distancia lo suficientemente alejada de otros pilotes como para que no tenga interacción geotécnica con ellos.
  • Grupo de pilotes: son aquellos que por su proximidad interaccionan entre sí o están unidos mediante elementos estructurales lo suficientemente rígidos, como para que trabajen conjuntamente.
  • Zonas pilotadas: son aquellas en las que los pilotes están dispuestos con el fin de reducir asientos o mejorar la seguridad frente a hundimiento de las cimentaciones. Suelen ser pilotes de escasa capacidad portante individual y estar regularmente espaciados o situados en puntos estratégicos.
  • Micropilotes: son aquellos compuestos por una armadura metálica formada por tubos, barras o perfiles introducidos dentro de un taladro de pequeño diámetro, pudiendo estar o no inyectados con lechada de mortero a presión más o menos elevada.