Un acto que no es nada cívico ni agradable, como orinar en las paredes, se ha vuelto común en todo el mundo. Es por esto que en San Francisco decidieron acabar con este problema.

Mohammed Nuru, director de obras públicas de San Francisco, se inspiró en las paredes de una zona de bares en Hamburgo (Alemania) e implementó una pintura que repela y rebota la orina.

Consiste en una pintura hidrofobia llamada Ultra- Every Drya, que crea una barrera de aire en frente de la superficie que “repelerá completamente casi cualquier líquido”, según sus fabricantes. De esta manera, la orina en vez de deslizarse por la pared, cuando entra en contacto con la pintura la repele y rebota haciendo que caiga en la ropa  o zapatos de la persona.

Por otra parte, Rachel Gordon, representante del departamento de obra pública de la Ciudad aseguró que: “La idea es que lo piensen dos veces la próxima vez que vayan a orinar en público”. Han recibido muchas llamadas de gente que quiere implementar la pintura en sus edificios.