En la sociedad actual existen factores que pueden inducir con facilidad a la ansiedad y ésta puede ser de carácter masivo, como lo es la pandemia que actualmente vivimos. Con un manejo idóneo el individuo podrá superar cualquier crisis manteniendo una salud mental adecuada, esto se logra con autodisciplina y conocimiento.

“Hoy en día es muy común ver cómo la mayoría de las personas de todas las edades, de distintas clases sociales, de ambos sexos y en todas partes del mundo, viven con ansiedad. Incluso para muchos, ha llegado a ser algo normal que forma parte de su vida cotidiana, debido a que llevan años conviviendo con esa patología. Este estado puede ser originado por factores externos o por el manejo que el individuo da a ciertas situaciones. La verdad es que la ansiedad no es un estado normal, no es saludable, puede traer consecuencias negativas al organismo, si no es tratada y manejada apropiadamente”. Indicó el Dr. Óscar López Director Científico y Médico de LABFARVE y Profesor Titular de la Fundación Universitaria Juan N. Corpas.

¿Qué es ansiedad?

Se trata de un estado anormal en el funcionamiento comportamental del ser humano, en el que hay una preocupación excesiva durante un tiempo prolongado y que puede aparecer, incluso, en ausencia de algún agente desencadenante. La ansiedad proviene de un proceso cognitivo derivado del pensamiento, originado por un estado cerebral de alerta constante.

Este estado puede ser la consecuencia de la dificultad para afrontar algunas situaciones, lo que lleva a las personas a tener manifestaciones tanto físicas como psicológicas. Los síntomas físicos pueden evidenciarse por ejemplo en palpitaciones, alteraciones en la respiración, sudoración en las manos y temblor en las piernas. Cuando el estado de ansiedad es crónico puede desencadenar problemas de salud, de manera significativa.

Es importante diferenciar entre el miedo y la ansiedad. El miedo es un estado normal que ha sido fundamental para la supervivencia y la evolución de nuestra raza, ya que pone al ser humano a salvo en situaciones de verdadero peligro. Por otro lado, la ansiedad es una reacción inadecuada que proviene de algo que puede no existir, que sucedió o que aún no ha sucedido.

Principales consecuencias

“La ansiedad puede desencadenar problemas físicos como: la hipertensión, trastornos digestivos, dermatológicos, articulares, musculares e inmunológicos. Realmente podría afectar a cualquier parte del organismo; esto sólo depende de las predisposiciones y las características de cada individuo. Muchas veces las personas desconocen la causa real de su problema y terminan manejando sólo la manifestación física y no la psicológica que los llevó a esa condición. Desde lo psicológico y personal, afecta tanto al individuo como a quienes forman parte de su entorno, quienes muchas veces no cuentan con las herramientas para manejar la situación; por lo que, en ocasiones, se hace fundamental el apoyo y el acompañamiento de un profesional de la salud.” Explicó López.

Manejo

El primer paso que debe dar cualquier persona para superar la ansiedad es el reconocimiento del problema y su aceptación; sólo de esa forma podrá iniciar un proceso y buscará ayuda para manejar su estado. Es importante destacar que, al igual que con otras circunstancias, si la persona no tiene disciplina con el tratamiento, no importa qué tan buen profesional le apoye o qué medicamentos tenga a su alcance, simplemente el resultado no va a ser el esperado.

“El uso de medicamentos para el manejo de la ansiedad debe hacerse con responsabilidad. Así se utilicen productos de obtención natural, como la valeriana o la lechuga, se deben tomar precauciones, ya que una sobredosificación o el uso inadecuado pueden traer efectos negativos a la salud. Como con cualquier medicamento, la automedicación puede resultar peligrosa y por eso siempre debe tener una indicación médica y siempre se debe cumplir con lo que ésta sugiere. La salud mental es igual de importante que la salud física.” Señaló el Director Científico y Médico de LABFARVE.

Recomendaciones

Debemos dar a nuestra salud mental la misma importancia que le damos a nuestra salud física. Hay personas que pasan la vida entera con ansiedad, depresión y con otras numerosas problemáticas emocionales, y no buscan ayuda por pena, o porque no consideran que sea algo importante, o porque piensan que pueden manejarlo por sí mismos. Esto no sólo repercute en el sufrimiento personal, también en el desarrollo de enfermedades que ponen en riesgo su salud. ¿Por qué no buscar ayuda profesional o tratar de manejar el problema a tiempo y vivir una vida más plena?

“Quien vive pensando mucho en el futuro es ansioso, quien vive pensado en el pasado se deprime; uno debe vivir en el momento presente porque es el que hace posible la felicidad”. Concluyó López.