En distintas ocasiones, seguramente, ha tenido que escuchar por parte de sus clientes expresiones como: ¡Uy no, eso está muy caro!, y simplemente usted no sabe qué decirle. Sin embargo, para evitar dejarlo ir, opta por bajar el precio, afectando así las cuentas financieras.

Por este motivo, no tenga miedo de cobrar los precios justos que le mantengan su rentabilidad sana. Tenga en cuenta que la calidad y su trabajo valen oro. Un buen porcentaje de clientes está buscando mejores oportunidades de adquirir sus productos de consumo habitual basado exclusivamente en el precio. No obstante, más allá del precio, lo importante es encontrar cuál es el diferencial de sus servicios, para que los clientes siempre lo prefieran.

Su empresa debe estar marcada por un diferencial; es decir, un punto a favor que haga que el cliente siempre quiera y elija el trabajo de mano de obra que usted ofrece, y entre estos está el tema económico, por ello no tenga miedo de cobrar lo justo, lo que usted cree que vale su trabajo.

Es recomendable que ponga en la balanza siempre al cliente, pensando en si elige calidad o precio. Desde esa perspectiva, tiene que explicarle al cliente que si elige precio puede que los resultados no sean los esperados, pero si elige todo lo contrario el cliente encontrará mejor calidad y eficiencia.

Tenga en cuenta

Reúnase con todo su equipo para alinear los compromisos que se adquirieron frente a los clientes, para que puedan crear estrategias que dejen bien referenciada a su empresa.