Las hidrolavadoras son una de las herramientas eléctricas esenciales utilizada por la mayoría de los contratistas.

En toda construcción es indispensable la limpieza, por lo que debe tener en cuenta diferentes variables al escoger una hidrolavadora.

– Presión:
Considere la suciedad de la superficie que desea limpiar, para así calcular la presión (psi) mínima requerida para despegarla. De esta manera conseguirá limpiar más con menos cantidad de agua.

– Revoluciones por minuto (rpm):
Entre menos rpm tenga una hidrolavadora, garantizará un menor desgaste y mayor durabilidad de la máquina. Una que gire a 3.600 rpm tendrá mayor desgaste que una de 1.200 rpm.

– Temperatura:
El calor ayuda a eliminar elementos difíciles como grasas, por lo que la eficacia de la limpieza también aumenta con la temperatura.

– Caudal:
Además de la presión, hay que tener en cuenta el caudal, la cantidad de agua que sale de la bomba en un tiempo determinado. Entre mayor sea el caudal, más rápido será el trabajo realizado.

– Potencia:
Es la capacidad de la hidrolavadora para producir presión y caudal.

No olvide que dependiendo del área en el que vaya a utilizar la hidrolavadora, necesitará un motor equipado con características de protección especial. Asimismo, procure escoger una que no emita ruido ni emisiones de ningún tipo.