Los contratistas tienen la responsabilidad no solo de asegurar a sus empleados, sino también a su construcción. Hacerlo, permite evitar consecuencias económicas por los daños materiales imprevistos que pueden sufrir toda clase de obras civiles o de edificación.

La póliza de Todo Riesgo Construcción, es el seguro recomendado para evitar pérdidas de dinero millonarias y sanciones por parte del gobierno. Es temporal y tiene una cobertura desde el inicio del proyecto hasta su finalización, más un periodo de mantenimiento de 12 meses tras la culminación de los trabajos.

Durante este tiempo, el seguro cubre todo daño material directo en la obra civil e instalaciones aseguradas. Sin embargo, dependiendo la aseguradora con la que realice el contrato, se tienen diferentes tipos de cobertura, entre los que se destacan:

-El amparo básico: Se cubren los daños materiales, accidentales, súbitos e imprevistos, incluyendo la sustracción con violencia de la obra en construcción escrita en la póliza que se deriven de cualquier causa que no se encuentre expresamente excluida.

– Cobertura especial para maquinaria y equipo: Cubre los daños materiales, accidentales, súbitos e imprevistos de la maquinaria ya sea propiedad del asegurado o por el cuál éste es responsable, siempre y cuando tales perdidas no se deriven de una causa excluida y la maquinaria se encuentre dentro de los predios de construcción de la obra.

-Cobertura de responsabilidad extracontractual: Esta cobertura es complementaria de la de daños a la obra y garantiza la cuantía y los límites pactados en las condiciones particulares, el pago de las indemnizaciones de que se pueda resultar responsable por daños materiales o corporales a terceros originados en la obra y que tienen relación con la ejecución de la misma.

Son muchos los factores que pueden generar el riesgo, pero en general tienen su origen en causas como la falta de información, el medio ambiente donde se desarrolla la obra no es el adecuado , la organización de la obra no es correcta, factores de negligencia de los conductores de la maquinarias, excesos de confianza e incumplimientos de elementos de seguridad en la obra.

Teniendo en cuenta lo anterior, es importante cumplir con este reglamento, no solo porque es exigido por la ley, sino porque es una pieza que le permitirá como contratista sentirse tranquilo a la hora de efectuar la obra, ya que no va a ser acreedor de grandes pérdidas gracias a que está bien asegurado.