La responsabilidad es determinante para la toma de decisiones de una persona. Siendo así, en el caso de la gerencia, ¿de qué forma se refleja y qué tan importante es?

Para hablar de responsabilidad lo primero que debemos tener en cuenta es el verdadero concepto de esta palabra. Se trata de la habilidad de responder, es decir, de hacer algo al respecto para cambiar cualquier circunstancia, resolver un problema o mejorar una situación. A menudo, las personas confunden este término con la culpa, que es simplemente la asignación de la causa a algo o alguien de manera aleatoria.

“La responsabilidad se trata de la habilidad que tiene una persona para responder y manejar situaciones surgidas por sus propias decisiones.” Jairo Pinilla, director de Performia Colombia.

SOMOS LA CAUSA DE TODO LO QUE NOS SUCEDE

Y aunque esto puede parecerle irreal, es así. Muchas personas culpan al planeta, a su entorno o a otras personas de lo que les pasa, cuando en realidad son sus propias decisiones las que marcan su destino. Lo que hacemos ahora y en un futuro, define el sentido de nuestra vida. Entonces, haga un análisis e imagínese cómo sería su vida en 10 años con el rumbo que usted le ha dado hasta hoy, si es lo que realmente quiere; continúe, si no es así, haga algo al respecto para lograr lo que verdaderamente desea.

Esto aplica tanto en la vida personal como en la vida empresarial, un gerente debe analizar sus acciones, estrategias y manejo de la organización. Lo más importante es que tenga un objetivo claro y cuente con las personas correctas en el lugar correcto, que esté dispuesto a asumir los retos que trae consigo su gestión y a responder ante ellos, sin excepciones.

¿CÓMO MANEJAR LA RESPONSABILIDAD?

Lo primero que debe tener en cuenta es que debe felicitar en público y reprender en privado. Cuando una persona comete un error o deja de hacer un trabajo, más que culparlo y castigarlo pregúntele qué hará para remediar y resolver este problema, y consiga que lo haga. No son importantes las razones que le llevaron a hacer aquello o las justificaciones que pueda dar, ya que esto no aporta nada positivo, así como tampoco los maltratos, o castigos excesivos. Mejor, asegúrese de que la persona haya aprendido de la situación y no permita que vuelva a ocurrir.

EL VERDADERO CONCEPTO DE RESPONSABILIDAD

Explique a su equipo de trabajo que asumir que es culpable de algo no es ser responsable. Una persona es responsable en la medida en que toma acciones para arreglar el problema que ocasionó, sintiéndose causa del mismo. Esto debe partir desde el mismo gerente, recuerde que la mayor enseñanza se logra desde el ejemplo, si usted dice una cosa y hace otra, simplemente va a perder el respeto de su equipo. No acepte ni dé justificaciones ante el trabajo que se hizo mal o no se hizo, solo enfóquese en descubrir la raíz del problema y en solucionarlo.

Entregue el control a la persona que debe responder por un resultado, siempre y cuando tenga la certeza que esta tiene el conocimiento necesario para lograr el resultado esperado.

SÓLO SE DEBE ASUMIR LA RESPONSABILIDAD CUANDO SE TIENE EL CONOCIMIENTO Y EL CONTROL

En muchas empresas esta premisa no se cumple, muchos jefes o líderes pretenden que sus subalternos asuman la responsabilidad total de los resultados en ciertos trabajos, sin cederles el control, ya que no les permiten tomar decisiones, o simplemente, no se aseguran de que las personas tengan el conocimiento adecuado para lograr el objetivo buscado.

Por: Performia Colombia