A continuación describiremos los contratos más utilizados en el sector y que usted podría implementar. 

Los contratos son muchos, pero los siguientes son los preferidos.

  • Con administración delegada: el contratista puede ofrecer sus servicios a cambio de unos honorarios, pero la responsabilidad de los resultados finales está a cargo del contratante.
  • Sin administración delegada: la obra es ejecutada por un contratista que no es representante del contratante y asume la mayoría de riesgos que, por lo general, no asume el constructor.
  • De precio global fijo: en este caso es importante la buena planeación de tiempo, presupuesto y utilización del material, porque la responsabilidad sobre los buenos resultados es obligación del contratista, donde su pago incluye honorarios y todos los imprevistos que se puedan presentar.
  • De precio unitario: son aquellos que se pactan entre las dos partes por diferentes trabajos dentro de la obra. El valor total del contrato es el resultado de la suma de los precios unitarios por actividad.

Contratos con incentivos: aunque es el menos común de los contratos, puede ser una posibilidad de opción donde pueden salir beneficiados tanto contratistas como constructores.

Es una bonificación por resultados entregados en menor tiempo del estipulado. En el contrato se debe hacer claridad de esta condición y debe quedar muy especificada basada en la calidad del servicio y el compromiso del constructor de pagar el excedente estipulado.

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Recuerde que un contrato por obra o labor sólo aplica cuando la obra o labor respecto de la cual se ha realizado el contrato se pueda identificar claramente, o por lo menos tenga cierta temporalidad que permita anticipar su terminación y fijarla claramente.

En la construcción son muchos los ejemplos: si se ha hecho un contrato de instalación de fachadas en aluminio o de instalación de cielos rasos, es evidente cuando el trabajó se finalizó y no habrá duda para dar por concretado y finalizado las actividades estipuladas.

Asesórese

En caso de tener dudas sobre el tipo de contrato que debe realizar, algo muy común cuando se empieza a crear empresa, lo recomendable es asesorarse con algún abogado experto en contratación para que tenga claridad sobre sus compromisos, beneficios y garantías.

Tenga presente que cada tipo de contrato debe utilizarse para lo que se creó. Tratar de forzar la naturaleza de un contrato para encajarlo en una actividad que por simple sentido común no le es propia, es exponerse a situaciones que podrían suponerle algún problema que puede resultar difícil de solucionar.

Los artículos 2053 a 2062 del Código Civil contienen el régimen legal aplicable en Colombia para contratos de obra y construcción entre particulares. Estas normas, al no tener carácter de “orden público”, adquieren carácter supletivo, permitiendo que las partes mediante pacto en contrario, seleccionen las cláusulas que mejor se acomoden a sus intereses dentro del contrato.

No olvide en el contrato…

  1. Preámbulo: debe tener datos básicos requeridos como: la fecha en que se celebra el acuerdo, los nombres de las partes, el proyecto, la ubicación del sitio de trabajo y las fechas de inicio y finalización del trabajo.
  2. Descripción: indique el trabajo exacto que realizará. También dejar claridad sobre materiales, herramientas y equipo a utilizar.
  3. Información financiera: cantidad de dinero que el cliente se comprometerá a pagarle por la realización del trabajo. Asegúrate de incluir el precio del contrato, depósito no reembolsable, calendario de pagos parciales, pago final e intereses si es necesario.
  4. Fechas de vencimiento: hacer claridad en los pagos y plazos. Incluya una descripción general de la forma en que se manejarán las adiciones o deducciones del acuerdo en conjunto.
  5. Cobertura: deje claridad sobre sus aportes y los de sus empleados en cuanto a seguridad social y cobertura por accidentes.