Estos materiales convencionales siguen siendo la base de la construcción hoy en día su correcta manipulación es clave para asegurar su calidad y garantía.

Los proveedores hacen recomendaciones de seguridad industrial para evitar factores que pueden afectar de diversas maneras la operación del material en una obra.

CEMEX supervisión de vehículos y terreno

La seguridad de los clientes, colaboradores y contratistas debe ser la prioridad y por eso, el objetivo es que siempre, todas las personas que se relacionan con productos como el cemento o el concreto lleguen a su casa sanas y salvas.

En ese sentido, antes de llevar a cabo el procedimiento de entrega de concreto, hay que cerciorarse de que el vehículo cuente con:

  1. Llantas posición 1 y 2 en buenas condiciones.
  2. Zona cero funcional y calzas para neumáticos.
  3. Cinta reflejante colocada y en buen estado.
  4. Señalética completa y en buen estado.
  5. Cámara de reversa limpia y funcional.
  6. Cinturón de seguridad funcionando correctamente.
  7. Luces delanteras, traseras, direccionales y de frenado funcionales.
  8. Luces de reversa y alarma sonora funcional.
  9. Siete espejos retrovisores completos y alineados.
  10. Limpiabrisas funcionales.
  11. Frenos de servicio y estacionamiento funcionales.

Luego de asegurar estos aspectos, es necesario llevar a cabo una visita física y virtual a la obra, por parte de personal especializado del proveedor. Durante esta visita se hace un checklist de la obra que evalúa:

  • Accesos a la obra.
  • Características de las vías de circulación (pendientes, puentes, vías internas).
  • Características del terreno e identificación de riesgos para las mixers.

En cuanto a la posibilidad de parquear en obra y descargar material, se definen las medidas requeridas para estabilizar el mixer, dependiendo el tipo de trabajo y el tamaño de la pluma que se va a utilizar para el trabajo.

De esta revisión se encarga el visitador de obra, además se debe garantizar que el terreno esté libre de obstáculos, tuberías subterráneas y hay que verificar que en el lugar donde se desplegará la pluma de la bomba, no existan conexiones eléctricas.

Además, se comprueba que la zona de descargue no tenga riesgo de caída de objetos desde los niveles superiores, por ejemplo: personal soldando en niveles superiores, grúas operando por encima de nosotros, personal desarmando cimbras, etc.

Un curado adecuado

Por su naturaleza, el cemento y sus aplicaciones requieren de una adecuada protección de los operarios en el momento de la construcción: protección al polvo, proteger los ojos y la piel, con el uso de guantes, tapabocas, botas y gafas.

Esto aplica para los procesos de descarga de los bultos y para cuando se hace el proceso de mezcla y colocación de los morteros, concretos u otras aplicaciones del cemento.

El equipo especializado, ya en obra, verifica que en la zona de descargue no haya varillas, alambrón y/o clavos.

Ya, en relación con el manejo, en el caso del concreto y el mortero se debe evitar la segregación de la mezcla, que es su pérdida de homogeneidad, usando sistemas apropiados de transporte y colocación.

En toda aplicación del cemento una operación que resulta fundamental es el curado, es decir, hay que garantizar que en los primeros días, luego de colocado, se tenga un suministro constante de agua que permita que el cemento continúe el proceso de hidratación. Es algo muy fácil de lograr.

No hacerlo es equivalente a desperdiciar una parte del cemento que fue usado para hacer la mezcla, con el problema que en algunos casos se pueden generar daños, meses o años después de entregada la obra.

Mariana Mazo Isaza gerente de Soluciones y Concreto

Mariana Mazo Isaza
Gerente de Soluciones y Concreto

 

 


Almacenamiento y control del producto

Para evitar que el cemento se vea afectado por factores ajenos al mismo es importante tener en cuenta que el almacenamiento es crucial en el cuidado del cemento, este debe ser almacenado por medio de estacas para evitar contacto con el piso que puede estar húmedo y ocasionar que se dañe el mismo.

Adicional a esto el cemento se debe cubrir con plástico para que no tenga contacto con nada en el exterior, es de suma importancia que en las obras revisen la cantidad y el estado del cemento antes de que se vaya el vehículo que lo entregó para poder dar total garantía en el producto.Es necesario además revisar que la mezcla que se solicitó sea la misma que enviaron, y por último cuando finalicen el descargue hacer que giren el trompo hacia la izquierda para ver que no quede concreto en el vehículo.

Por otra parte es fundamental el uso de elementos de protección personal tapa oídos tipo copa, protección respiratoria con filtros, delantal, mantener una distancia prudente cuando se esté alimentando o surtiendo la tolva con el cemento triturado; en el momento de realizar aseo en la máquina apagarla, el operario de la bomba debe tener protección respiratoria.

La descarga del cemento se realiza por medio de ayudas mecánicas, por ende el personal no tiene sobresfuerzo con los bultos de cemento o en caso tal que sea el descargue en silo es automatizado, no intervienen los trabajadores en el proceso.