Existen factores indispensables para que la instalación de cubiertas tenga máxima rentabilidad. Lo más común es que un contratista centre la utilidad de su negocio en conseguir buenos precios, excelentes colaboradores y una ejecución impecable de su labor. Y sobre esto último hay que profundizar porque habitualmente se descuida tal factor que repercute en su bolsillo más de lo esperado.

contratista

Que los materiales rindan y tengan buena calidad también es un tema de postventa; pues el adecuado manejo y preparación de los productos que se adquieren es vital para su instalación. Este tema aparenta ser más elemental de lo que en realidad es, ya que, si bien hay una recomendación general para el adecuado manejo, almacenamiento y preparación de los elementos de cubiertas, hay recomendaciones específicas dependiendo de su tipo.

Por esto, las recomendaciones varían según el tipo de cubierta y/o techo a instalar. Entonces, comencemos por los tipos más comunes. En cuanto a las tradicionales cubiertas tipo teja, el Manual de Ajover es bastante puntual respecto a su almacenamiento, manejo e instalación. Independiente a su composición (metal, plástico, fibra) todo producto de esta índole debe transportarse ubicando las manos debajo la teja, sujetándola del centro; nunca de los bordes. Dependiendo de sus dimensiones, debe cargarse contando un operario cada tres metros, ya sea de largo o de ancho.

como almacenar materiales de construccion

El almacenamiento en centro distribuidor debe darse en forma horizontal, sin cargarle peso y evitando permanentemente el contacto con el agua, usando techo o impermeables. Lo más importante es ubicar una zona seca y libre de exposición a agua o sustancias químicas.

Para el almacenamiento en obra, luego de colocar una base de protección (cartón o espuma, por ejemplo) se apilan ubicando la marquilla del fabricante hacia arriba, que sirve como orientación, y colocando las siguientes cubiertas evitando arrastre y fricción.

Para su preparación, debe tenerse en cuenta el material y el diseño de la cubierta. Si es ondulada, trapezoidal o curva, cambia el tipo de sujetador, pero el cuidado es el mismo. Debe verificarse la limpieza del elemento, las dimensiones de la zona de instalación, el alcance de las conexiones y la estructura del techo, evaluando la capacidad de soporte según el material de la cubierta.

El transporte de la cubierta dentro de la obra debe ser bastante prolijo. Siempre se debe manipular de a una teja o elemento, y debe ser de a dos operarios. Plycem, marca dedicada a las cubiertas de fibrocemento, reconoce en su guía que hay un momento en la instalación donde se recurre al apilamiento vertical para ahorrar viajes de carga.

Para proteger el material en esta maniobra, propone la realización de un marco con listones de madera que contenga las dimensiones de las cubiertas. Un listón fijado en la pared para soportar el largo; y dos listones para proteger la base. El rango de inclinación del apilamiento vertical de cubiertas no debe superar los 15°. El máximo de unidades estándar es de 60, para evitar deslizamientos y accidentes, previa inspección de la estructura que soporta estos elementos.

Y finalmente, la elevación de la cubierta a la estructura del techo. Quizá la tarea más difícil en cuanto al manejo y protección de material. Esta empresa aclara que, dependiendo de las dimensiones y la altura de la estructura, el ascenso del elemento puede ser a mano (un piso), con polea de lazo (hasta tres pisos) o con polipasto (más de tres pisos).

Contratista

El amarre debe ser individual, longitudinal y en cruz en todos los casos, participando mínimo dos operarios. Lo anterior aplica para todo tipo de cubiertas, son los requisitos básicos para aprovechamiento del material y evitar pérdidas económicas y garantizar la seguridad del operario. Aparte de estos distintos manejos de cubiertas, hay otros diseños que aportan más criterios a la hora de manejar, almacenar e instalar cubiertas. Otro tipo de cubierta es la residencial y turística, a partir de tableros de madera, barro o cemento.

La multinacional IKO, experta en el tema, informa en su guía de aplicación de productos que su manejo es estándar y el almacenamiento bastante sencillo, dadas las dimensiones del producto y su espesor (10 a 12 mm). Debe estar en pilas de 30 a 50 unidades en promedio, teniendo como máximo 60 tableros. El transporte lo realiza individualmente un operario y su preparación depende del clima, como le ocurre a la madera. En cualquiera de los casos, el material debe estar firme, seco y liso a la hora de la aplicación del mortero. Su instalación es manual y depende enteramente del manejo previo del material.

Ante otros sistemas constructivos

Existen otros tipos de cubierta menos tradicionales, se puede hablar en primer momento de cubiertas industriales como las aplicables a hangares, bodegones y fábricas. En la actualidad estos elementos son de acero en su mayoría, y traen tecnologías con una fabricación a gran escala en la que se construyen cubiertas compactas y se utilizan pocos elementos de sujeción. Entre estas destaca la autoportante, utilizada en medianas y grandes construcciones.

OBRERO

Es evidente que el proceso de manejo con cubiertas de gran escala cambia en algunos aspectos respecto al anterior. Sobre el asunto CUBRICOL, empresa dedicada a la elaboración de cubiertas de gran dimensión, indica aspectos esenciales en el manejo, instalación y preparación de este producto.

Debido a la dimensión de estas cubiertas (hasta 36 metros de longitud) su manejo es radicalmente distinto. Hecha con acero galvanizado, la cubierta autoportante se transporta desde el fabricante hasta el distribuidor, o hasta el sitio de obra, de manera bobinada y se elabora con las medidas concretas de la estructura del techo. Así las cosas, el manejo y la instalación depende en su gran mayoría de máquinas robóticas con un puñado de operarios, y su mantenimiento en centro surtidor se concentra en mantener el acero en un lugar seco y aislado de químicos.

 

Por su parte, Empresas como Metecno oferta un producto diferenciador el panel Techmet Dry; este resulta ser un sistema ideal para construcciones que requieren soluciones rápidas, que brinden un óptimo aislamiento térmico, resistencia a ambientes agresivos y ahorro en tiempos de instalación.

Entre la ventajas de este producto esta que, al ser prefabricado, de acuerdo con las especificaciones y dimensiones de la estructura sobre la cual va a ser instalado, genera un menor tiempo en el proceso de montaje (por día se pueden cubrir de 400 a 500 metros cuadrados en promedio). Tampoco se requiere el uso de maquinaria ni equipos complejos, reduciendo el uso de estructuras metálicas de soporte.

60porciento

Un último elemento a tener en cuenta es la membrana asfáltica aplicada para proteger cierto tipo de cubiertas. Como son productos sólidos en frío su transporte es fácil, ya que se compran envueltos en rollo. Según lo que indica la empresa norteamericana SIPLAST, su almacenamiento tanto en centro surtidor como en obra es en forma vertical reposando en superficie limpia y plana.

Son de sumo cuidado porque su deformación por mal almacenamiento provoca dificultades en su instalación. Debe permanecer seco y uniforme hasta su llegada a la estructura de techo y cubierta. A partir de ahí su aplicación será sencilla.

Ya sean de tamaño estándar, de gran o pequeña dimensión o de una importante variedad de materiales, las cubiertas comparten reglas básicas de manejo, almacenamiento, transporte y preparación, y difieren en algunos casos específicos dependiendo de su material. Siguiendo los anteriores términos, se espera aprovechamiento máximo de los elementos y una aplicación eficaz: ahorrando así tiempo y dinero.